Ser un patoso, lo bueno de ser un patoso es la palabra ser. Por lo menos existes… A lo largo de la historia se han descubiertos personas que tienen las piernas mas fuertes que el acero, y el dedo meñique mas duro que el diamante. Muchos experimentos han tenido que hacer para dar una explicación a estos casos. Estos casos curiosamente solo les afectan a los patosos. ¿Ya sabes el porqué? Debido a tantos golpes, tropiezos y caidas, su cuerpo ha evolucionado fortalienciendo las extremidades y aquellas partes que mas golpes sufren. ¿Curioso verdad?